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Temperaturas de cocción y aceites adecuados para su salud

Muchas madres se esmeran por prepararles una rica sopita de legumbres a sus hijos e hijas y, sin duda, ponen todo su esmero y atención por que esta “nutritiva” sopita quede “a pedir de boca”. Mientras más calientita, mejor ¿verdad? Pero… ¿sabía usted que cuando exponemos las legumbres y verduras a temperaturas elevadas matamos sus principales componentes y por ende aquella “sopita de legumbres” no aporta ningún beneficio para el organismo humano?

Entonces ¿qué estamos comiendo realmente? ¿qué están comiendo nuestros hijos?

“Somos lo que comemos”. Conozca cuánto influyen en nuestra salud los métodos de cocción y la clase de aceites que utilizamos a la hora de alimentarnos.

Por encima de cierta temperatura, los ácidos grasos comienzan a alterarse, pudiendo convertirse en trans, oxidarse, generar radicales libres y compuestos nocivos.

La dieta más equilibrada, puede quedar arruinada por un uso poco prudente de la temperatura a la hora de cocinar.

Para determinadas escuelas terapéuticas de tratamiento de enfermedades crónicas y degenerativas (método Kousmine) la temperatura y modo de cocinado es de la máxima importancia, por no decir una de las piedras angulares de la terapia.

Hay pérdida de vitaminas y minerales con algunos métodos de cocción. Por orden de temperatura, los métodos más suaves son:

1. Vapor: no llega a la temperatura de ebullición del agua
2. Hervido (100º): cocción a presión, que sobrepasa los 100 grados
3. Cocciones rápidas con poco aceite, como es el salteado breve, que se hace en Oriente con el Wok o el “pochado”. Luego siguen las cocciones más fuertes:
4. Fritura, plancha, horno, brasa (barbacoa), en los que la temperatura aumenta considerablemente y también los problemas.

Aceites adecuados para cocinar

El efecto de la temperatura sobre los diferentes aceites, nos ayuda a saber cuál es el más adecuado para cocinar.

*Aceites de semillas:

Girasol, soja, sésamo. Tienen un alto porcentaje de ácidos grasos poli-insaturados. Estos ácidos grasos son muy beneficiosos para la salud, siempre y cuando no se enrancien. Pero el hecho de ser poliinsaturados les hace muy inestables, son muy propensos a oxidarse y el calor es uno de los factores aceleradores de la oxidación.

Por lo tanto, son aceites para consumir en frío, pero no para cocinar y aún menos para frituras repetidas.

*Aceite de Oliva

Es un ácido graso mono-insaturado. Es decir, sólo tiene un enlace insaturado. Esto le da cierta estabilidad frente a la temperatura, que no se oxida hasta alcanzar bastante temperatura. Es, por tanto, el más adecuado para cocinar.

Eso no significa que no haya que tener cuidado con la temperatura que alcanza, y también con el tiempo. Es uno de los tesoros de la dieta mediterránea. Hay casas donde no se cocina sin que el aceite humee. Esto es una barbaridad. La temperatura del aceite debe ser la mínima imprescindible para que se cocine el alimento.

Cuando los alimentos quedan muy requemados o chamuscados, quiere decir que se ha sobrepasado la temperatura de seguridad. El tiempo que dura la cocción, debe ser la mínima necesaria para cocinar el alimento. NO reutilizar el aceite.

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina anti-envejecimiento.

¿Quiere vivir más?

Coma un poco menos. El secreto de la eterna juventud no está en píldoras mágicas, sino en las calorías. Esta es la hipótesis de un grupo de científicos dedicados al estudio del envejecimiento. Sus convicciones son fruto de años de investigación sobre los efectos de la dieta restrictiva en ratas y monos.

Y hoy que millares de personas que mueren por la falta de alimentos, conviven con 150 millones de obesos, los expertos indican que la reducción de la dieta diaria a 1.800 calorías es el camino para que el hombre llegue a centenario. Visítenos en http://www.angeljuez.wordpress.com.

Probióticos
Definición de la Organización Mundial de la Salud: “Son microorganismos vivos que cuando son suministrados en cantidades adecuadas promueven beneficios en la salud del organismo huésped”.

En cantidades suficientes contribuyen al equilibrio de la flora bacteriana intestinal del huésped y potenciar el sistema inmunológico. Son capaces de atravesar el tubo digestivo, recuperarse vivos en las heces y adherirse a la mucosa intestinal.

No son patógenos, excepto en casos en que se suministran a individuos inmunodeficientes. Son los yogures frescos, leches fermentadas, el kéfir búlgaro del Cáucaso o yogurt de pajaritos. Son limpiadores del intestino, eliminan toxinas y las fibras ayudan a mejorar el tiempo de tránsito, las bacterias de la pared intestinal son despojadas alterando desfavorablemente el equilibrio de las 100 billones de bacterias que son residentes en dicha pared.

Adicionalmente, los limpiadores o fibras no hacen nada para ayudar a nuestro cuerpo a vigilar la carga astronómica adicional de bacterias que atraviesan nuestros cuerpos todos los días, que constituye un mínimo del 40% del peso seco de la materia fecal. Los probióticos estimulan la activación del crecimiento de otras bacterias buenas en el intestino. Estas no son digeribles. Tales probióticos serian los oligosacáridos en alimentos que promueve el crecimiento normal y se encuentran en el colon.

También existen otras sustancias en alimentos como almidón, fibras y sugar alcohols que pueden trabajar como probióticos. Los probióticos son las bacterias es decir son cultivos activos, tales como las bacterias del ácido láctico y alimentos que lo contengan que ayudan el intercambio de bacterias en el intestino. Lactobacillus y Bifidobacterias están en el yogurt.

La fortificación de alimentos con probióticos es la estrategia de mejor costo-efectividad y a diferencia de la diversificación de la dieta, no afecta los hábitos alimentarios de la población. Estudios, sugieren que el sistema inmune se beneficia con los probióticos. Varios países desarrollados han implementado la fortificación de alimentos para controlar las deficiencias de nutrientes en sus poblaciones.

El objetivo es el de prevenir o corregir una deficiencia demostrada, de uno o más nutrientes en la población. Los probióticos son microorganismos y sustancias que contribuyen al equilibrio microbiano intestinal, para restituir la población del medio interno y proteger la integridad intestinal. Formas comunes de probióticos son Lactobacillus y Bifido Bacterium, que inhiben el desarrollo de
bacterias tóxicas.

Prebióticos
“Ingredientes no digestibles que afectan beneficiosamente al organismo mediante la estimulación del crecimiento y/ actividad de una o varias cepas de bacterias en el colon, mejorando la salud”. La definición de pre-biótico es literalmente como “promotores de vida” (contraria a antibiótico), este tipo de alimentos se muestra en forma de productos lácteos.

Los alimentos prebióticos al contrario de los probióticos (compuestos de microorganismos vivos) son por regla general hidratos de carbono no digestibles. Estos alimentos prebióticos estimulan el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas para la flora intestinal. Uno de los mejores hidratos de carbono ‘no digestibles’ investigados es la lactulosa (se trata de un azúcar compuesto por los azúcares naturales fructosa y galactosa), la lactulosa es en sí misma una sustancia prebiótica.

En esta categoría de alimentos prebióticos se encuentran la fibra alimenticia, los fructo-oligosacáridos, la inulina. Todas estas moléculas pueden formar parte de la composición intrínseca de los alimentos o añadirse a los mismos (alimentos funcionales). Los alimentos prebióticos que mejor definen esta función son los hidratos de carbono similares a la inulina (glúcidos complejos (polisacáridos), compuestos de cadenas moleculares de fructosa. Es por lo tanto un fructosano o fructano, que se encuentran en las raíces, tubérculos y rizomas de ciertas plantas fanerógamas en forma de sustancias de reserva. Forman parte de la fibra alimentaria y se usan en la industria alimentaria como sustitutos de azúcares y grasas. El Yogurt o leche fermentada, es un alimento enriquecido con Prebióticos.

Nutracéuticos
Los alimentos nutracéuticos son alimentos o parte de un alimento que proporcionan beneficios médicos o para la salud, incluyendo la prevención y/o el tratamiento de enfermedades juntamente con capacidad terapéutica definida, a parte de su papel nutritivo básico desde el punto de vista material y energético, también son productos de origen natural con propiedades biológicas activas.

El mundo de los nutracéuticos es el mundo de los medicamentos de origen natural. Los nutracéuticos no son nutrientes asociados con deficiencias en la dieta, sin embargo, son compuestos cuyo consumo ha sido asociado con la prevención y el tratamiento de enfermedades.

Cuando hablamos de Nutracéuticos, nos referimos a una medicina biológica y de una categoría muy amplia de productos que deben cumplir los siguientes criterios:

1. Ser productos de origen natural
2. Que aporten estabilidad temporal
3. Que aporten efectos beneficiosos para la salud: mejora de una o más funciones fisiológicas, acción preventiva, curativa y mejora de la calidad de vida
4. Que aporten reproducibilidad, calidad, seguridad y eficacia
5. Estudios reproducibles de sus propiedades bioactivas.

Dentro de este contexto, cabe mencionar que desde el 2007, se comercializa en el Ecuador una línea de productos elaborados 100% que han demostrado poseer los nutrientes que realmente nuestro organismo necesita y que cumplen a cabalidad con los cinco criterios establecidos en el párrafo anterior. Se han presentado múltiples testimonios que dan cuenta de la efectividad de estos productos en la prevención y tratamiento de múltiples enfermedades. Si desea más información consulte en http://www.naturainternational.com.

Nutrientes
Son los azúcares y las grasas. Dentro del primero cabe mencionar al chocolate, porque contiene alta cantidad de antioxidantes que evitan el daño y el riesgo de enfermedades crónicas y enfermedades trombóticas.

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina anti-envejecimiento.