Peso Corporal, Fitness y Salud

Para la mayoría de los profesionales de la salud es virtualmente un axioma que acarrear peso extra constituye una seria amenaza para la salud. La creencia de que el “exceso de grasa corporal es un boleto para la tumba precoz” está tan arraigada en nuestro ambiente médico, que raramente es cuestionada.

Debería ser, por la evidencia científica de los peligros de la obesidad para la salud, un factor de riesgo independiente para enfermedades degenerativas, pero esto está lejos de aclararse. Consideremos, la enfermedad cardiaca. Ciertamente, la presión sanguínea elevada, los altos niveles de colesterol o triglicéridos y la intolerancia a la glucosa son considerablemente más comunes entre hombres y mujeres delgados. Que la obesidad está asociada con éstos problemas de salud es bastante evidente.

Sin embargo, esta asociación no significa que la obesidad sea la causa primaria de las patologías metabólicas. En 1982, Investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública en Helsinki, Finlandia, reportaron que los cambios en la calidad de la dieta fueron mucho más importantes para alterar los lípidos sanguíneos que los cambios en el peso corporal. 54 hombres y mujeres de mediana edad cambiaron sus dietas normales ricas en grasa (39% de las calorías totales provenían de las grasas) por las dietas pobres en grasa (24% del total calórico) durante 6 semanas.

A pesar de que el peso corporal sólo disminuyó cerca de 1Kg, los lípidos sanguíneos cambiaron dramáticamente: el colesterol total redujo de 263 mg/dl a 201 mg/dl en los hombres y 239 mg/dl a 188 mg/dl en las mujeres. Cuando volvieron a sus dietas habituales ricas en grasa, el colesterol volvió a sus niveles iniciales, aún cuando el peso corporal siguió sin cambio, urgiendo a los investigadores a concluir que “los cambios observados se debieron a la composición de la dieta y no a la disminución en el peso corporal”.

Los datos de más de 4500 hombres y mujeres que completaron un programa de 3 semanas con residencia en el Centro de Longevidad Pritikin en Santa Mónica, California, aporta una evidencia aún más convincente que sostiene que es la grasa en la dieta y no en el cuerpo, la que afecta a la salud.

Capacidad Aeróbica más importante que la delgadez.

En términos de perspectiva de longevidad, es más importante estar entrenado que no ser obeso. Si las tablas de altura/peso dicen que está 5 libras más pesado, o aún 50 libras, esto tiene poca importancia, en la medida en que esté físicamente entrenado. Por el contrario, sin ejercicio físico, el ser delgado no asegura en absoluto buena salud y no aumenta las posibilidades de vivir una larga vida.

A pesar de que es cierto que los genes pueden jugar un rol importante en la determinación de la capacidad aeróbica, es poco probable que la capacidad aeróbica genéticamente determinada en forma aislada, sea el determinante principal de la relación entre “Fitness” y mortalidad. La actividad física cumple un papel fundamental. Los beneficios para la longevidad del ejercicio son resultado del entrenamiento, sin cambiar de forma (no ser obeso).

Peso Corporal y Mortalidad

Se ha demostrado que aumentar la actividad física y la capacidad aeróbica, en forma independiente de la disminución de peso, reduce las tasas de mortalidad en mayor grado que la pérdida intencional de peso.

La mejoría de los problemas más comunes asociados a la obesidad (hipertensión, dislipidemia, resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa) puede lograrse a través de cambios en el estilo de vida, independiente de la disminución de peso. La resistencia a la insulina y sus secuelas metabólicas, son las verdaderas culpables de gran parte de la morbimortalidad atribuida al sobrepeso/obesidad. La salud vamos a conseguirla, aumentando la actividad física, la capacidad aeróbica y mejorando la nutrición, que reduciendo el peso.

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en Medicina anti-envejecimiento.

Los cinco colores primarios de la salud

Consumir 5 porciones de distintos colores de verduras y frutas al día: esa simple receta puede reducir los preocupantes niveles actuales de enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer.

Una receta que está propagándose en todo el mundo, gracias al exitoso programa «5 al día». En el informe del año 2002 sobre la salud en el mundo, se indica que las principales enfermedades crónicas no transmisibles producen alrededor del 60% de todas las defunciones y el 50% de la morbilidad mundial. Se prevé que estas proporciones aumentarán al 7% y 60%, respectivamente, antes del año 2020.

Por esto, los estados miembros asistentes a la 57ª Asamblea Mundial de la Salud realizada en Ginebra el 22 de mayo de 2004 aprobaron una «Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud», en la que instaban a los países para que evaluaran la salud de las personas e impulsaran la alimentación sana y la actividad física, que reducen los riesgos y la incidencia de las enfermedades no transmisibles.

Estas acciones se deberían realizar de acuerdo con las circunstancias nacionales y en el marco de sus políticas y programas vigentes. El bajo consumo de verduras y frutas, según el informe de la OMS 2003, se encuentra dentro de los 10 principales factores de riesgo asociados a, por ejemplo, las enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes y cáncer. Se estima que anualmente se podrían salvar 3 millones de vidas con un suficiente consumo de verduras y frutas.

El programa «5 al día» es la principal estrategia de promoción del consumo de verduras y frutas en el mundo. Tiene el apoyo de los departamentos de salud de la mayoría de los países de USA y Europa, que destinan importantes recursos para promover el consumo de al menos 5 porciones diarias de verduras y frutas. En la actualidad existe en más de 40 países y cuenta con el respaldo de la OMS y la Asociación Internacional para la Investigación del Cáncer.

El objetivo es promover el consumo de verduras y frutas para prevenir la incidencia de cáncer y otras enfermedades crónicas asociadas con la alimentación. Las vitaminas y los minerales que se encuentran en frutas y verduras tienen unos compuestos químicos denominados antioxidantes. Éstos tienen la capacidad de eliminar o neutralizar la acción de los radicales libres, que son las moléculas que se producen naturalmente en nuestro cuerpo en todos los procesos que requieren oxígeno.

Los radicales libres pueden dañar las células y son, en gran medida, responsables de las enfermedades cardíacas, algunos tipos de cánceres y el envejecimiento. Los antioxidantes pueden agruparse en 5 colores de frutas y verduras. La recomendación es consumir al menos una porción de cada color, diariamente.

Los colores de cada fruta y sus beneficios para la salud.

1. Púrpura-azul: Uvas negras y rosadas, pasas, ciruelas, repollo morado, ciruelas secas. Pueden reducir el riesgo de cáncer, enfermedades del corazón y diabetes. Ayudan a controlar la presión alta.

2. Rojo: Tomates, melones, guayabas, cerezas, frutillas, manzanas rojas, cebollas rojas. Reducen el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de próstata (tomate). Además, aportan vitaminas (A, C, E) que retardan el envejecimiento.

3. Amarillo-anaranjado: Mangos, zanahorias, naranjas, papayas, nectarines. Pueden reducir la incidencia de cáncer (gástrico, en el caso de la naranja).
Ayudan a mantener una buena vista y a fortalecer el sistema inmunológico, así como los huesos y dientes. Mantienen saludable la piel y el cabello. La naranja, además, contribuye a mantener una presión normal y ayuda a la contracción muscular.

El mango disminuye el riesgo de anemia ya que contiene vitamina C y beta caroteno, que favorecen la absorción del hierro.

4. Verde: Espinacas, kiwis, lechugas, brócolis, repollos, acelgas, alcachofas, melones tuna, apios, porotos verdes, espárragos. Pueden contribuir a mantener una buena vista verde y a reducir el riesgo de problemas oculares en la vejez, como cataratas.

Además, podrían prevenir el cáncer, al contener una sustancia que desactivaría un potente metabolito que promueve el crecimiento tumoral.

5. Blanco: Ajos, cebollas, puerros, cebollines, peras, plátanos, champiñones, coliflor, nabos. Ayudan a disminuir el colesterol y a controlar la presión alta. La cebolla y el ajo tienen un efecto anticoagulante y positivo en la salud cardiovascular. Las peras por contener fibra dietética reduce el colesterol.

El programa «5 al día» nació en California-USA en 1991, cuando ya existía suficiente información científica que asociaba el consumo de verduras y frutas con la salud. Con los años, éste se ha transformado en el programa público-privado de mayor envergadura de los últimos años y en USA constituye una excelente alianza entre el Instituto Nacional del Cáncer, la Fundación de Productos para una Mejor Salud y otras instituciones, tales como los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades, la Sociedad Americana del Cáncer y el Departamento de Agricultura, entre otros.

Las evaluaciones realizadas en USA revelan resultados positivos. Al comienzo sólo un 10% de la población sabía de la conveniencia de consumir 5 porciones y en 1995 esta proporción fue de un 40%. Más significativo aún es el aumento del consumo promedio de verduras y frutas de 4 porciones diarias en 1991 a 4,5 en 1995.

¿Por qué 5 porciones?
Porque aportan los micronutrientes necesarios para mantener una buena salud: ácido fólico, vitaminas A y C y fitoquímicos (sustancias que dan color a las frutas y verduras y que además pueden tener otras propiedades beneficiosas para la salud de quien las ingiere). FAO y OMS: consumir 400 g diarios.

Según Natura International http://www.naturainternational.com “una nutrición apropiada es un arte consciente practicado por las personas que desean vivir saludables y mantenerse jóvenes a pesar del paso de los años. Una dieta apropiada balanceada es el fundamento principal para tener energía y mantenerse una
salud óptima”. Desde el 2007 esta empresa comercializa en Ecuador una variedad de nutrientes celulares que aportan significativamente al bienestar y a la salud de quienes lo consumen. Uno de estos productos es All Nutrition, poderosa combinación micelizada que posee alrededor de 160 micronutrientes, tales como vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos, antioxidantes, hierbas regenerativas para nutrir y regenerar el organismo, ayuda a mejorar todas las reacciones químicas del metabolismo, aumenta la energía y se absorbe de inmediato al 100%. Es indicado para niños, adultos y ancianos. http://www.naturainternational.com/PRODUCTOS/AllNutrition2009/AllNutritionInfo.pdf

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina anti-envejecimiento.

Secretos para mantener la apariencia fresca y joven

Sentirse y parecer joven depende de uno. Las arrugas, el graying del pelo y el incremento de las enfermedades cardíacas son resultado de su forma de vida y no tanto del proceso natural del envejecimiento.

La mejor dieta es la mejor herramienta para no envejecer, junto con ejercicio adecuado y prevención. Consumir y aumentar ciertas vitaminas mientras usted crece. Con la edad los nutrientes del cuerpo son menos eficientes, necesitando de más cantidad, los siguientes:

1. Vitamina D: esencial para prevenir osteoporosis. Con la edad se reduce 30%. Con vitamina D el sistema antiaging funciona correctamente, de nuevo. Más importante en las mujeres embarazadas y para prevenir la osteoporosis.

2. Vitamina B: ayuda a guardar los niveles de homocisteína, porque cuando se suben estos niveles, hay riesgo de enfermedades cardíacas.

3. Frutas frescas y verduras: dan energía e impiden las enfermedades cardíacas, mantienen el peso dentro de los límites, no envejecerá tan rápido como los que comen alimentos chatarra. A excepción de los aguacates, aceitunas y cocos, las verduras frescas y las frutas no contienen ningún colesterol, grasa o sodio.

Son ricas en fibra, contienen calcio, hierro, magnesio, vitamina C, beta caroteno y ácido fólico. A las frutas y verduras hay que sumar antioxidantes que ayudarán a luchar contra los radicales libres, fragmentos de oxígeno que pueden asaltar las membranas de la célula e incluso su código genético, que hace a la persona envejecer.

4. Consumir mucho pescado en vez de carne roja y cortar el consumo innecesario de calorías.

Los alimentos a evitarse son:
Lácteos (leche pasteurizada, ultra pasteurizada u homogeneizada, crema, natas, quesos procesados), café, chocolate, nicotina, alcohol, productos animales desnaturalizados, productos industrializados, azúcares refinados, harinas refinadas y blanqueadas, sal refinada, aceites hidrogenados, sobrecalentados o frituras, colas, embutidos de carnes.

No se deje sorprender por la publicidad, como “natural”, “enriquecido”, “ligth”. Su cuerpo es una planta química que funciona con agua, se requieren entre 2 y 3 litros de agua para que funcione eficientemente, la deficiencia de agua es responsable del 80% de malestares crónicos.

El cuerpo, en su totalidad, es el que se enferma y no los órganos en forma aislada. Ahora sabemos que esto sucede debido a deficiencias en el abasto de los materiales necesarios para su regeneración, o por la intoxicación química de sustancias ambientales ya sean industriales, alimentarias o medicamentosas.

Desde el 2007, se comercializa en el Ecuador una línea de productos elaborados 100% que han demostrado poseer los nutrientes que realmente nuestro organismo necesita. Se han presentado múltiples testimonios que dan cuenta de la efectividad de estos productos en la prevención y tratamiento de múltiples enfermedades y que además aportan las vitaminas, proteínas, ácidos grasos, enzymas metabólicas y digestivas, minerales, etc. que el organismo requiere a diario. Si desea más información consulte en http://www.naturainternational.com.

¿Quiere vivir más?

Coma un poco menos. El secreto de la eterna juventud no está en píldoras mágicas, sino en las calorías. Esta es la hipótesis de un grupo de científicos dedicados al estudio del envejecimiento. Sus convicciones son fruto de años de investigación sobre los efectos de la dieta restrictiva en ratas y monos.

Y hoy que millares de personas que mueren por la falta de alimentos, conviven con 150 millones de obesos, los expertos indican que la reducción de la dieta diaria a 1.800 calorías es el camino para que el hombre llegue a centenario. Visítenos en http://www.angeljuez.wordpress.com.

Probióticos
Definición de la Organización Mundial de la Salud: “Son microorganismos vivos que cuando son suministrados en cantidades adecuadas promueven beneficios en la salud del organismo huésped”.

En cantidades suficientes contribuyen al equilibrio de la flora bacteriana intestinal del huésped y potenciar el sistema inmunológico. Son capaces de atravesar el tubo digestivo, recuperarse vivos en las heces y adherirse a la mucosa intestinal.

No son patógenos, excepto en casos en que se suministran a individuos inmunodeficientes. Son los yogures frescos, leches fermentadas, el kéfir búlgaro del Cáucaso o yogurt de pajaritos. Son limpiadores del intestino, eliminan toxinas y las fibras ayudan a mejorar el tiempo de tránsito, las bacterias de la pared intestinal son despojadas alterando desfavorablemente el equilibrio de las 100 billones de bacterias que son residentes en dicha pared.

Adicionalmente, los limpiadores o fibras no hacen nada para ayudar a nuestro cuerpo a vigilar la carga astronómica adicional de bacterias que atraviesan nuestros cuerpos todos los días, que constituye un mínimo del 40% del peso seco de la materia fecal. Los probióticos estimulan la activación del crecimiento de otras bacterias buenas en el intestino. Estas no son digeribles. Tales probióticos serian los oligosacáridos en alimentos que promueve el crecimiento normal y se encuentran en el colon.

También existen otras sustancias en alimentos como almidón, fibras y sugar alcohols que pueden trabajar como probióticos. Los probióticos son las bacterias es decir son cultivos activos, tales como las bacterias del ácido láctico y alimentos que lo contengan que ayudan el intercambio de bacterias en el intestino. Lactobacillus y Bifidobacterias están en el yogurt.

La fortificación de alimentos con probióticos es la estrategia de mejor costo-efectividad y a diferencia de la diversificación de la dieta, no afecta los hábitos alimentarios de la población. Estudios, sugieren que el sistema inmune se beneficia con los probióticos. Varios países desarrollados han implementado la fortificación de alimentos para controlar las deficiencias de nutrientes en sus poblaciones.

El objetivo es el de prevenir o corregir una deficiencia demostrada, de uno o más nutrientes en la población. Los probióticos son microorganismos y sustancias que contribuyen al equilibrio microbiano intestinal, para restituir la población del medio interno y proteger la integridad intestinal. Formas comunes de probióticos son Lactobacillus y Bifido Bacterium, que inhiben el desarrollo de
bacterias tóxicas.

Prebióticos
“Ingredientes no digestibles que afectan beneficiosamente al organismo mediante la estimulación del crecimiento y/ actividad de una o varias cepas de bacterias en el colon, mejorando la salud”. La definición de pre-biótico es literalmente como “promotores de vida” (contraria a antibiótico), este tipo de alimentos se muestra en forma de productos lácteos.

Los alimentos prebióticos al contrario de los probióticos (compuestos de microorganismos vivos) son por regla general hidratos de carbono no digestibles. Estos alimentos prebióticos estimulan el crecimiento y la actividad de bacterias beneficiosas para la flora intestinal. Uno de los mejores hidratos de carbono ‘no digestibles’ investigados es la lactulosa (se trata de un azúcar compuesto por los azúcares naturales fructosa y galactosa), la lactulosa es en sí misma una sustancia prebiótica.

En esta categoría de alimentos prebióticos se encuentran la fibra alimenticia, los fructo-oligosacáridos, la inulina. Todas estas moléculas pueden formar parte de la composición intrínseca de los alimentos o añadirse a los mismos (alimentos funcionales). Los alimentos prebióticos que mejor definen esta función son los hidratos de carbono similares a la inulina (glúcidos complejos (polisacáridos), compuestos de cadenas moleculares de fructosa. Es por lo tanto un fructosano o fructano, que se encuentran en las raíces, tubérculos y rizomas de ciertas plantas fanerógamas en forma de sustancias de reserva. Forman parte de la fibra alimentaria y se usan en la industria alimentaria como sustitutos de azúcares y grasas. El Yogurt o leche fermentada, es un alimento enriquecido con Prebióticos.

Nutracéuticos
Los alimentos nutracéuticos son alimentos o parte de un alimento que proporcionan beneficios médicos o para la salud, incluyendo la prevención y/o el tratamiento de enfermedades juntamente con capacidad terapéutica definida, a parte de su papel nutritivo básico desde el punto de vista material y energético, también son productos de origen natural con propiedades biológicas activas.

El mundo de los nutracéuticos es el mundo de los medicamentos de origen natural. Los nutracéuticos no son nutrientes asociados con deficiencias en la dieta, sin embargo, son compuestos cuyo consumo ha sido asociado con la prevención y el tratamiento de enfermedades.

Cuando hablamos de Nutracéuticos, nos referimos a una medicina biológica y de una categoría muy amplia de productos que deben cumplir los siguientes criterios:

1. Ser productos de origen natural
2. Que aporten estabilidad temporal
3. Que aporten efectos beneficiosos para la salud: mejora de una o más funciones fisiológicas, acción preventiva, curativa y mejora de la calidad de vida
4. Que aporten reproducibilidad, calidad, seguridad y eficacia
5. Estudios reproducibles de sus propiedades bioactivas.

Dentro de este contexto, cabe mencionar que desde el 2007, se comercializa en el Ecuador una línea de productos elaborados 100% que han demostrado poseer los nutrientes que realmente nuestro organismo necesita y que cumplen a cabalidad con los cinco criterios establecidos en el párrafo anterior. Se han presentado múltiples testimonios que dan cuenta de la efectividad de estos productos en la prevención y tratamiento de múltiples enfermedades. Si desea más información consulte en http://www.naturainternational.com.

Nutrientes
Son los azúcares y las grasas. Dentro del primero cabe mencionar al chocolate, porque contiene alta cantidad de antioxidantes que evitan el daño y el riesgo de enfermedades crónicas y enfermedades trombóticas.

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina anti-envejecimiento.

¿Cuánto puede vivir el ser humano?

Los especialistas discuten si el envejecimiento es un proceso irreversible y cuánto se puede alargar la vida. La posibilidad de vivir durante más tiempo y hacerlo en condiciones físicas y psíquicas mejores es algo que la ciencia parece acariciar en la actualidad.

Los investigadores están divididos sobre las perspectivas a corto y medio plazo de conseguir alargar la vida y evitar el deterioro asociado a la edad. Ellos parten de 2 hipótesis distintas. La primera, que el envejecimiento del organismo se debe al envejecimiento de las células y es prácticamente irreversible. La segunda, que el envejecimiento está gobernado por los genes y puede llegar a frenarse.

Los científicos no piensan en la inmortalidad, pero sí en cómo retrasar lo inevitable. Algunos son muy optimistas pero la mayor parte son cautelosos. ¿Cuánto puede vivir el ser humano? En la reunión que tuvo lugar en San Francisco-USA 2006 de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, la mayoría de científicos reconoce que desde el punto de vista de la evolución, el ser humano deja de tener valor cuando ha cumplido su papel reproductor (30 años), lo que explica que el cuerpo humano no esté bien diseñado para durar mucho tiempo.

Entre los cautelosos ante las perspectivas de vencer la vejez estaba en San Francisco Leonard Hayflick, un científico de la Universidad de California.
Y una de las máximas autoridades en envejecimiento. Estamos dedicando ingentes cantidades de dinero a las enfermedades asociadas al envejecimiento, como Alzheimer, pero no sabemos sobre las causas del envejecimiento, aseguró.

Hayflick es biólogo celular y es rotundo en afirmaciones como la de que el envejecimiento no es una enfermedad, las canas y las arrugas no son patológicas y que los genes no tienen nada que ver con el envejecimiento. Pero asegura que el ser humano tiene la capacidad de vivir más tiempo (120 años) que los 15 años de media que alargaría su esperanza de vida si se vencieran las principales causas de muerte: cáncer y enfermedades cardiovasculares. Ya que curar el Alzheimer sólo alargaría la vida del estadounidense medio en 19 días.

Esto sólo se logrará, señala, sin embargo, cuando se comprendan los procesos atómicos y moleculares asociados a la degeneración de las células, los órganos y los procesos metabólicos. El discurso de Hayflick parece un poco anticuado en esta era de entusiasmo genético y así se lo hicieron ver otros especialistas.

Uno de ellos era Johnson, un biólogo de la Universidad de Colorado que ha descubierto que la modificación de algunos genes puede alargar o acortar, en algunos casos la vida del gusano modelo, el nematodo C. elegans.

Se están buscando entre los genes del genoma humano, los genes homólogos de los descubiertos en el gusano. Pero Hayflick, que demostró en los años 60 que las células sólo se pueden dividir un número determinado de veces antes de morir, insistió que el envejecimiento, es un proceso de azar que tiene que ver con la pérdida de la energía, en forma de enlaces químicos entre átomos, que mantiene intacta la estructura de las moléculas complejas.

Y los genes encontrados en el gusano están implicados en procesos fisiológicos que marcan la longevidad pero no son genes de envejecimiento. No están estudiando gusanos que ya han alcanzado la longevidad, sino genes en gusanos jóvenes, aseguró. Es el envejecimiento, señaló, el que provoca una mayor vulnerabilidad a las enfermedades, pero no es en sí una enfermedad sino un proceso normal con el que además puede resultar muy peligroso interferir.

Un equipo de la Universidad de Chicago, que hace 10 años predijo los 85 años como límite de la esperanza de vida y que ahora, con los datos de los 10 últimos años de Japón, Estados Unidos y Francia, se reafirma en que un siglo de esperanza de vida está todavía muy lejano.

La mortalidad entre los 0 y los 99 años disminuyó un 1,5% anual en Francia, un 1,2% anual en Japón y sólo un 0,4% anual en USA. Si se mantuviera esta tendencia se alcanzarían los 85 años de esperanza de vida en los años 40 del siglo XXI en Francia y Japón, pero en USA no se llegaría hasta entrado el siglo XXII.

Sin entrar en las opiniones sobre si existe un límite insuperable para la duración de la vida humana y dónde se encuentra ese límite, las mejoras en el estilo de vida y en la medicina tienen un efecto limitado en elevar la esperanza de vida. Desde el punto de vista de la evolución ‘hemos superado nuestro periodo de garantía como máquinas vivientes’ diseñadas para durar 40 años. Aún cuando se eviten las enfermedades relacionadas con el envejecimiento ‘aparecerán otros desajustes’.

Hayflick dice: ‘Somos la única especie en la que se observan tantos individuos viejos. (Desde el punto de vista de la evolución). No existe necesidad de vivir más allá de los 35 años’. Explica lo mal que está diseñado el cuerpo humano para durar 70 años y propone las modificaciones adecuadas para que dure más.

Pero, teniendo en cuenta sus propios estudios y dejando aparte improbables curas milagrosas a corto plazo para el envejecimiento ¿cuánto esperan vivir, por ejemplo, algunos de estos especialistas? Al ser preguntado, Hayflick dijo que espera llegar a los 100 años con completa capacidad mental y morirse entonces de repente. Christensen afirmó que lo importante es añadir vida a los años y no años a la vida y Olshansky aseguró también que la pregunta estaba mal hecha, ya que lo que importa es vivir con salud y no el tiempo que se viva.

Información tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, científico especialista en medicina anti-envejecimiento.

¿La soltería acorta la vida?

Un estudio científico revela que los solteros viven menos que quienes están casados.

La explicación es que los que no formaron pareja tienden a llevar un estilo de vida poco sano que acaba por recortar su longevidad. Ser soltero/a a los 30 años, puede acortar tanto la vida como fumar, afirma un estudio del Reino Unido.

Los solteros tienden a llevar un estilo de vida poco sano que acaba por recortar su longevidad, beben más alcohol porque salen más con amigos, no comen regularmente y trabajan más porque carecen de pareja.

El estudio se basa en el seguimiento de 10.000 adultos de más de 40 años durante la última década de su vida en Ukrania. 600 de esas personas murieron durante el período de investigación y el equipo comparó los diferentes índices de mortalidad de los hombres y mujeres que estaban casados, solteros, divorciados y viudos.

Los expertos descubrieron que los varones que nunca habían contraído matrimonio, los separados y los divorciados al comienzo del estudio, tenían 10% más de posibilidades de fallecer en los siguientes 8 años de su vida.

Las mujeres solteras, separadas o divorciadas, tenían un 5% más de probabilidad de morir, en comparación con el 5% atribuido a los fumadores. Es la infelicidad lo que hace que la gente muera antes.

La información que antecede fue tomada del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina anti-envejecimiento.

Ejercitarse un poco todos los días es mucho mejor que esperar el fin de semana

Es notable la falta de ejercicios físicos en la gente de la tercera edad, a pesar de saberse que el ejercicio retrasa el envejecimiento. ¿Cuánto ejercicio hace falta para alcanzar buenos resultados?

Si miramos en la historia, el mantener la actividad física durante toda la vida, era evidente en los tiempos antiguos. Nuestros ancestros, cazadores y cosechadores, se mantenían altos y erguidos, tenían fuertes huesos y músculos que conservaban hasta avanzada edad.

La actividad que se inicia y se interrumpe produce tensión al cuerpo, que prefiere breves sesiones diarias. A algunas personas no le interesan los deportes ni la gimnasia, pero puede mantenerse activo haciendo la cama, subiendo escaleras, en vez de utilizar el ascensor, caminando en vez de tomar un taxi y volviendo a la casa a pie con una bolsa de provisiones. Se requiere un ejercicio más largo y sostenido para desarrollar un buen estado general, acumular músculo y aumentar la resistencia.

Las actividades mencionadas sirven, básicamente, para tonificar el sistema cardiovascular, bombeando la sangre algo más deprisa y brindando un poco de esfuerzo a los pulmones. En estudios se ha descubierto que las personas menos activas tienen la mayor tasa de mortalidad.

Entre los hombres más sedentarios, los fallecimientos son 3 veces más frecuentes que entre los de mejor estado físico. Las mujeres más inactivas presentaban una tasa de mortalidad 5 veces superior a las que presentaban el mejor estado físico. Lo sorprendente es que las mejoras más notables se producen con niveles de actividad bastante modestos. La persona que camina 30 minutos al día, 6 días a la semana, tiene una tasa de mortalidad casi tan baja como quien corre 60 kms por semana.

No es lo mismo ejercitarse para mantener un buen estado físico, que ejercitarse para estar sano. Siempre que se practique una actividad regular mínima (equivalente a caminar media hora al día) se obtienen casi todos los beneficios otorgados por el ejercicio. La tasa de mortalidad de los sedentarios de ambos sexos es el doble de las personas que caminan todos los días.

Caminar quema 400 calorías por hora, según la velocidad con que se camine.

En la vida la clave es el equilibrio:
1-Moderación: no llegar a extremos
2-Regularidad: seguir una rutina
3-Descanso = descanso
4-Actividad = actividad

Estas 4 cosas parecen sencillas, pero tan sólo la especie humana tiene control sobre ellas, por ser la única especie dotada de consciencia de sí. En los animales inferiores es el instinto el que dicta el ciclo de descanso y actividad, que los humanos pueden ignorar libremente. Si lo ignoramos en la dirección equivocada, lo que hacemos es acelerar la entropía.

Esto se ha hecho visible en los peores aspectos de la vida moderna, que paradójicamente mezcla la mayor comodidad con un creciente desorden. Un llamativo ejemplo de cómo reflejan nuestros cuerpos el desequilibrio de nuestro estilo de vida está en los trastornos cardíacos, principal dolencia de los ancianos de nuestra sociedad, causantes de más muertes que todas las otras enfermedades sumadas.

El hecho de que la vida moderna tienda a ser tan desequilibrada en desafío a las necesidades innatas del cuerpo, no pasa desapercibido para la fisiología. Su cuerpo envía señales inconfundibles cada vez que no se satisfacen sus necesidades. El estómago dice que está demasiado lleno. Los músculos tiemblan cuando se les exige más allá de su capacidad. Quienes prestan atención a los instintos del cuerpo, quienes tratan de fluir con la actividad diaria en vez de empujar y correr, tienen más posibilidades de establecer un ritmo natural, pese a los pocos requisitos físicos de la vida moderna.

Los gerontólogos han descubierto que el músculo tiene mucha responsabilidad en la vitalidad general del cuerpo. Al adquirir músculos en años avanzados, las personas pueden rejuvenecer notablemente toda su fisiología, siendo que antes se consideraba que la pérdida de fuerza muscular era inevitable al aumentar la edad.

Las investigaciones probaron que esta tendencia se puede revertir. Se sometió a 12 hombres con edades entre 60 y 72 años a 3 sesiones semanales de levantamiento de pesas bajo supervisión, durante 3 meses. Al terminar el experimento, la fuerza de los hombres había aumentado, el tamaño de sus cuádriceps era el doble y los poplíteos se habían engrosado al triple. Mejoraron bio-marcadores: presión arterial y tolerancia del azúcar sanguíneo.

Tomado del libro “Cómo vivir cien años”, del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en medicina anti-envejecimiento.