Proteja su hígado… es el único que tiene

Es el órgano más noble del cuerpo humano. Tiene la capacidad de “autocurarse” siempre y cuando lo mantengamos en un adecuado nivel de reposo. Tenga cuidado al ingerir las famosas pastillas que “protegen” su hígado antes de alimentarse o beber alcohol copiosamente. Es el único que tiene. ¡Cuídelo con una dieta adecuada y sin excesos!

En el presente artículo tomado del libro “Cómo vivir cien años” del Dr. Rafael Velasco Terán, especialista en Medicina anti-envejecimiento, conoceremos las funciones y bondades de este órgano noble y las enfermedades que pueden afectarlo. Visítenos en http://www.angeljuez.wordpress.com .

Los alimentos ingeridos por la boca y deglutidos llegan por el esófago al estómago y de allí progresan a través del duodeno y el resto del intestino delgado hasta llegar al intestino grueso o colon y finalmente al recto.

En el tubo digestivo los alimentos son sometidos a la acción de diversas sustancias, enzimas y jugos digestivos, que los reducen a sus componentes primarios como glucosa o azúcar, proteínas y grasas. Los nutrientes son llevados del tubo digestivo al hígado por medio de la vena porta, para su procesamiento. La sangre que proviene de los órganos del aparato digestivo llega toda al hígado, por medio de la vena porta.

Al estar colocado en la “puerta de entrada” tiene que ver con la regulación, procesamiento o metabolismo de los nutrientes mencionados, sintetizando o almacenando componentes como colesterol, vitamina A, hierro y factores de la coagulación. El hígado manufactura la mitad del colesterol del cuerpo y 80% lo utiliza como componente de la bilis.

Acumula los azúcares bajo la forma de glicógeno que se convierte en glucosa a medida que se requiere. La bilirrubina es un pigmento que hace parte de los glóbulos rojos que están en permanente producción y destrucción.

El hígado remueve la bilirrubina de la sangre que le llega y la utiliza como componente de la bilis que elimina a través de las vías biliares que llegan al duodeno. La bilis participa en la digestión de las grasas. El hígado actúa como detoxificador y retira de la sangre o transforma en otros compuestos las sustancias tóxicas que son eliminadas a través de las heces o de la orina.

Aunque poderoso contra sustancias nocivas, por ejemplo alcohol y ciertos medicamentos o tóxicos, el hígado es vulnerable y puede sufrir lesiones si la exposición al agente agresor es prolongada y no se controla.

Enfermedades del hígado
La función normal del hígado es esencial para la vida por su importante papel en la eliminación de productos tóxicos del organismo, síntesis y almacenamiento de nutrientes y su participación en la digestión de alimentos por medio de la producción de bilis. Cuando este órgano se enferma, hay una amenaza seria contra la salud en incluso la vida de las personas, de manera que no deben escatimarse esfuerzos en la prevención (cuando es posible) de las enfermedades hepáticas.

Uno de los principales agresores del hígado es el alcohol, y el público en general debe estar consciente de esto, para controlar su consumo antes que ocasione daño irreversible al organismo. A pesar de su complejidad el hígado en verdad tiene pocas maneras de enfermarse y por ende muchas de las afecciones hepáticas (que atañen al hígado) comparten manifestaciones. El hígado puede inflamarse (hepatitis) de manera aguda (hepatitis aguda) o crónica (hepatitis crónica).

La hepatitis puede ser de origen viral (Hepatitis C), alcohólica, tóxica o relacionada con enfermedades de tipo autoinmune o de auto-agresión como ocurre en el lupus eritematoso. El hígado acumula grasa de manera exagerada y se torna en “hígado graso” que se observa como una de las fases de la exposición o consumo crónico de alcohol (alcoholismo).

Sin embargo, el hígado graso ocurre en pacientes obesos o diabéticos y en estados de malnutrición. En la fase avanzada de varias enfermedades hepáticas, como la hepatitis viral o la enfermedad del hígado debida al alcoholismo, el hígado se torna cirrótico.

En la cirrosis, el tejido normal es destruido y reemplazado por tejido fibroso que cicatriza y endurece el órgano. Al mismo tiempo hay regeneración pero desordenada con formación de nódulos de tejido hepático pero anárquicos. Las mismas causas de hepatitis (virus, alcohol, autoinmunidad) pueden llevar a cirrosis. Pero hay otros tipos como la cirrosis biliar primaria que se debe a inflamación crónica y cicatrización o fibrosis de los pequeños conductos biliares. La cirrosis biliar secundaria ocurre en casos de obstrucción crónica de los grandes conductos biliares.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s